Uf hace mucho que no escribía. Supongo que dejé de lado este espacio cuando terminó el ramo que tenía relación con este blog. Aunque no, eso no es tan cierto, si igual me agrada escribir aquí, y no lo hacía por obligación, me parece más bien que me dejé llevar por los vaivenes del fin de semestre y de las vacaciones.
Y ahora que vuelvo a escribir aquí pienso en qué irá a ser de este sitio. Honestamente ¿qué puedo escribir? A ratos me vienen las ganas de hablarles de mí, de lo que soy, de lo que hago, de lo que siento y pienso, pero luego viene esa eterna pregunta de a quién le importa eso.
Y tengo que confesarles que aún no me decido, creo que -como en muchas situaciones- mejor dejarme llevar por lo que surja en el momento. Como ahora, que he escrito mucho y, en el fondo, no he dicho nada.
Que manera de motivar a los demás, tal vez estoy pasando por esa típica etapa nostálgica y reflexiva en que una piensa en el futuro que quiere (y que le guste o no, se viene); no lo sé, es extraño, suele pasarme cuando vuelvo a mi ciudad por más de un fin de semana, como conversaba con una amiga, supongo que nunca resulta fácil enfrentarse al pasado.

